Para quienes crecimos en los '80 o '90, tener reloj era algo normal. Los "de grandes" eran aquellos con manecillas, que no solo cumplían su función de decirte la hora, sino que también eran un símbolo de estatus y moda. Para los más chicos o rebeldes estaban los digitales, que buscaban ser más útiles para el día a día y contaban con funciones como luz, cronómetro o calculadora.
Cuando tuve mi primer celular, lo primero que jubilé fue el reloj. Mi pensamiento era bastante simple: si tengo la hora en la pantalla, ¿para qué necesito tener la hora en mi muñeca? A partir de ahí, entré en una de ver el accesorio como una pérdida de plata, dado que el uso real ya había sido acoplado a otro dispositivo que, de hecho, tenía más funciones reales. Pero todo pega la vuelta y el mismo tiempo nos pone en lugares diferentes.
En 2025 volví a usar reloj y mi decisión, por estética, fue entrar a conocer qué estaba pasando en el mundo de los digitales. ¿Por qué después de casi 25 años elegí volver a usarlo? Bueno, vamos paso a paso que en el camino te lo cuento.

Lo retro funciona
En los últimos años, volví a encontrarme con relojes en ferias y entendí que había un nicho de gente que estaba empezando a coleccionarlos. Como buen curioso que soy, el hilo me llevó a encontrarme con modelos que me empezaron a parecer lindos, sobre todo en los digitales. Actualmente hay tres marcas que son la base de este tipo de relojería: Casio, Seiko y Timex. Pero esto comenzó con el Pulsar P1 de Hamilton, en 1972, el primer reloj en utilizar pantalla LED y la tecnología de cuarzo. Al poco tiempo, Seiko y Casio fueron perfeccionando el desarrollo, cambiando el LED por pantallas LCD y mejorando la magia del cuarzo, que consiste en una vibración del material alimentada por la batería que luego el chip del reloj reconoce como segundos. Pero, vamos a ser francos, si bien se dice que la precisión del cuarzo es increíble para hacer un reloj, lo que realmente nos enamora es el diseño y sus funciones, realmente caprichosas para el uso promedio.

Seiko logró instalar su modelo 0674 LC en una película de James Bond, The Spy Who Loved Me (1977), un personaje para quien siempre los relojes eran parte de sus gadgets. La victoria de Seiko no solo fue el uso por Roger Moore sino también haber reemplazado a Rolex, una de las marcas más prestigiosas y de primer nivel del mundo de la relojería.
Por su parte, Casio había desarrollado dos modelos durante los '80 que se siguen usando hasta hoy: por un lado, el popular e inmortal F-91W que tuvimos todos, un modelo barato e indestructible que llevó a Casio a estar en todas las muñecas del mundo; y por el otro la big thing de Casio, el famoso G-Shock, que representa la versión final del reloj digital para la empresa. El G-Shock tenía el famoso concepto "Triple 10": prometía 10 años de batería, 10 bares de resistencia al agua y soportar caídas de hasta 10 metros.
A partir de ahí, Casio y Seiko comenzaron a volverse locos y probar de todo: relojes calculadoras, con jueguitos, súper resistentes, con luz, con impresoras, con TV y más. Los diseños también se contagiaron de esta energía de probar cosas nuevas y nos dieron los relojes más futuristas que los '80 y '90 pudieron imaginar.
Acá me detengo un momento para pensar sobre el diseño. En esa época, el futuro tenía muchos imaginarios, pero principalmente había un aspiracional entre lo cyberpunk y el futuro corporativo, lo que nos dio modelos que parecen salidos de mundos de sagas como Blade Runner o Alien.
¿Por qué volver a una tecnología anterior?
En pleno 2026, los smartwatches impulsados principalmente por Apple ya son algo con lo que convivimos. Estos nuevos dispositivos tienen la función básica de darnos "hora", más todo lo que puede darnos un digital, y además suman muchas funciones que tienen que ver con la salud (conteo de pasos, monitoreo del sueño) y aspectos sociales, ya que nos permiten asociar mails o redes para recibir notificaciones.
Acá es donde hoy hago el freno. Cada vez que iba a ver la hora a mi teléfono, me encontraba con mensajes que no quería ver, gente a la que no tenía ganas de contestarle, pedidos de trabajo o hasta mensajes de deudas. Mientras que al ver la hora en mi reloj, solo veo la hora. Y puede sonar hasta a negación de la realidad, pero estamos todo el tiempo frente a pantallas que nos dan miles de estímulos. Poder descansar un poquito de eso, por lo menos a mí, me viene bien.
Y después está el aspecto de moda y diseño. La verdad es que se ven tremendos y evocan un futuro que no llegó ni va a llegar, ese imaginario de lo que podría ser hoy, que es una visión del pasado. Y si te gustan, como a mí, la ciencia ficción o el anime, vas a darme la derecha de que se ven muy facheros. Alimentar un poquito la fantasía que queremos nunca está mal.

Coleccionables
Y hablando de fantasías, el coleccionismo. En un mundo donde todo hoy es coleccionable debido a la nostalgia no podía faltar la gente que empiece a comprar relojes. Dentro del mundo de los digitales, Casio y Seiko son los reyes. Para Casio, los modelos más populares son el mencionado F-91W, el más barato pero que también tiene muchos modelos alternativos. Y si queremos ir a cosas más raras, podemos ver el A100WEG-9EF o –uno de mis favoritos– el Ae-1200, un "homenaje" al modelo de Seiko G757 de la película Octopussy, de James Bond.
Luego, si ya queremos meternos en lo más hardcore de Casio, tenemos toda la gama inmensa y hermosa del mundo G-Shock, donde no solo tendremos diseños impactantes, sino que también colaboraciones increíbles con IPs de todo tipo, incluyendo Akira, Evangelion, One Piece, Pac-Man o Gorillaz, entre otros.

Seiko tiene grandes modelos, pero sobre todo tiene relojes que se usaron en películas que marcaron la tendencia de diseño. El modelo H558, apodado Arnie, fue usado por Arnold Schwarzenegger en Predator y Commando. Actualmente fue adaptado en un modelo más nuevo, el SNJ025, que es de los más populares de la marca.
Hablando de buenas pelis, Seiko contrató a un diseñador de autos para hacer los relojes que usan Bishop y Ripley en Aliens (1986) y también el modelo M516 que usaron los Cazafantasmas. La marca japonesa también tuvo colaboraciones con animes como JoJo's Bizarre Adventure, Golgo 13 y el estudio Ghibli.

Fuera de las marcas líderes tenemos el Timex T80, una especie de versión élite del clásico F-91W de Casio, y el modelo Expedition de la misma marca, con mayor durabilidad y resistencia. Después, como siempre a la hora de gastar, nos podemos ir a los extremos y entramos a marcas muy de nicho pero con diseños tremendos como el Autodromo Group C, que se vende a partir de los 500 USD.
Por otro lado, hay que pensar en los miles y miles de modelos de propiedades intelectuales que salieron en los últimos 40 años como por ejemplo relojes digitales de Star Wars, Snoopy, Batman. Estos no suelen ser de marcas importantes y suelen estar más alineados a un juguete, pero se empezaron a coleccionar en los últimos años. Todos recordamos esos relojes de los '90 de Jurassic Park, ¿no?

Otro enfoque que hay en el mundo del reloj digital es el de las modificaciones, un pasatiempo del que se pueden encontrar muchos videos tutoriales hoy por YouTube, consistentes en cambios físicos y de funciones a relojes principalmente baratos o vintage. Desde algo súper simple, como cambiar correas, pasando por la modificación de colores en la pantalla LCD, hasta el cambio de chip, transformando por ejemplo un G-Shock en otros modelos manteniendo lo más esencial. Es un paso más que se suma como hobby a la hora de coleccionar.
Esto es un breve pantallazo de esta movida, espero que les haya picado la curiosidad y revisen en sus cajones si no tienen algún digital que rescatar y volver a usar. Vivamos un poquito el futuro que queríamos.