MultiEnding Heroes: El RPG de los mil finales
Un RPG argentino donde morir es solo el principio. MultiEnding Heroes satiriza el género con muchos finales diferentes.
Un RPG argentino donde morir es solo el principio. MultiEnding Heroes satiriza el género con muchos finales diferentes.
A la hora de diseñar un juego, el factor “coleccionismo” no sólo es una herramienta disponible, sino que hasta es un género en sí mismo; juegos donde la gracia y fin es la acumulación de elementos, ya sea a modo de personajes, objetos o habilidades. Ejemplos sobran: desde toda la entrega de juegos de Pokémon hasta la (para mí) injustamente olvidada saga de JRPGs Suikoden, la noción de “Gotta catch ‘em all” como dinámica lúdica es ya a esta altura un clásico. Y antes de que alguien venga a decir que los juegos de Pokémon pasan por otro lado, vale la pena recordar que el juego te recompensa con objetos clave y nuevos movimientos cada X bichitos encapsulados.
Y es bastante la norma que este factor de colección venga de juegos del estilo RPG, juegos que proponen mundos grandes, historias complejas e inmersivas, espacios donde el jugador puede pasar una cantidad no declarada de horas. Entonces, ¿qué mejor que un RPG que directamente hace culto a la colección, aprovechando su autoconciencia para satirizar un poco el género?
¿Qué mejor que un RPG que directamente hace culto a la colección, aprovechando su autoconciencia para satirizar un poco el género?
Eso es MultiEnding Heroes, un RPG argentino multifacético cuyo objetivo es conseguir todos los finales posibles y que me tuvo jugándolo de forma adictiva hasta el último momento (gran culpable de haber entregado este artículo fuera de tiempo; perdón, editor).
Amanece en una aldea tranquila y anónima. Un joven entusiasta y creído grita su deseo incontenible de convertirse en un héroe; un objetivo para el cual existe una meta directa: derrotar al Caballero Oscuro que habita en su fortaleza cercana. Para eso, este héroe-por-ser enlista a un cura inexperto como compañero y curador. Ambos salen en busca de aventuras, hasta que al apenas salir de la aldea se cruzan con un oso que los achura. Felicitaciones, consiguieron el primer final.

En MultiEnding Heroes, controlamos al Cura cuya tarea es mantener con vida al Héroe; empezando con tan sólo el básico hechizo “Curar” y sin tener otro stat más que Magic Points (o maná, en dialecto gordil), a medida que vamos acumulando experiencia se van consiguiendo nuevos poderes, al igual que objetos especiales, los cuales amplían de manera sorprendente el rango de posibilidades dentro de los encuentros y las interacciones. Por otro lado, el Héroe sólo auto-ataca; cuenta únicamente con Hit Points (o vida) y no sabe hacer otra cosa más que blandir la espada.
Inspirándose en juegos como UnderTale, MultiEnding Heroes propone una interacción muy activa y plena con el juego en sí: no nos da únicamente un set de reglas para jugar de manera lineal, si no que alienta a probar cosas atípicas para romper la expectativa y lograr resultados inesperados. Por ejemplo, uno de los comandos en todo combate es hablar (cada enemigo del juego tiene al menos dos opciones de diálogo completamente originales, que pueden modificar completamente el resultado del encuentro). O tal vez hay un objeto que justo contra determinado NPC tiene un efecto totalmente distinto a diferencia de otros. ¿Qué pasa si le tiro un fósforo a un Ent?

Preguntas de ese estilo son parte de la experiencia MultiEnding Heroes. Toda habilidad, todo objeto, toda pieza de información nueva que hayas conseguido en otro final puede alterar una situación que ya viviste, lo que incita al constante repaso de escenarios/pantallas anteriores para probar nuevas cosas. Y con total alegría puedo decir: el juego no decepciona. Al igual que el mencionado UnderTale o el maravilloso Disco Elysium, este juego parece estar programado a la perfección en lo que a escenarios respecta. En 15 horas de juego me llevé toda sorpresa posible, desde haber pasado un encuentro letal contra un Beholder con sólo hacer luces simples hasta vencer al Caballero Oscuro, revivirlo con un hechizo y aliarme con él por estar cansado del Héroe. Hay una constante recompensa a la creatividad y la imaginación que dejan al jugador con ganas de descubrir más y más. ¿Hasta dónde llega el límite?

El juego también juega con un factor inesperado en la búsqueda de interacciones: la ropa de los personajes. Si bien se empieza con la básica túnica blanca de cura y remera roja de héroe, el juego permite desbloquear y usar distintos trajes que, según el NPC con el que se interactúe, modifican las conversaciones y los resultados. Hay finales que dependen de usar el traje correcto en la situación correcta.
La estética del juego, como se ve en algunas de las capturas, es completamente pixel-art con un apego a las dos dimensiones para jugar con la estética tradicional de RPGs. Desarrollado por NicoDiti con múltiples colaboraciones, como música de Panman Music, hay una búsqueda muy clara en ser un juego satírico sin perder jugabilidad, seriedad e innovación. Desde ya lo digo: MultiEnding Heroes lo logra.

No sólo es adictivo por la búsqueda de completar, sino que tiene una fluidez tanto en controles como en formas de interactuar con el entorno que potencia el deseo de reintentar o reiniciar los capítulos, una y otra vez. Y todo esto sin dejar de lado el desafío, porque hay algunos encuentros que son, realmente, un filtro. Nunca creí que iba a pasar más de una hora y más de 10 intentos peleando contra, literalmente, un pingüino. Rara vez me vi usando la función de “Volver al Menú” porque moría o porque tomaba la decisión equivocada y terminaba en un final que ya había desbloqueado: es más rápido y mejor simplemente pasar rápido el diálogo, que salte la pantalla de “Final X” y seguir desde ahí.
Hay una constante recompensa a la creatividad y la imaginación que dejan al jugador con ganas de descubrir más y más. ¿Hasta dónde llega el límite?
El juego tiene, al menos en su declaración principal, 75 finales para desbloquear, con posiblemente ese utópico “Final verdadero”, el que premia al gordo coleccionista con “la verdad”. Una reminiscencia, para mí hermosa, a sagas como Zero Escape (999 o Virtue’s Last Reward), que en su jugabilidad “repetitiva” o cíclica, recompensan el paso del tiempo y la dedicación de los jugadores. Porque una cosa es tener que repetir una y otra vez, sin fin a la vista y sin objetivo discernible, y otra muy diferente es tener que revivir momentos para notar las diferencias o, mejor aún, generarlas.
Como gordo RPGs, como gordo coleccionista, como gordo pixel-art y como gordo Disco Elysium, MultiEnding Heroes es un juego que me habló directamente, me propuso una consigna distinta y me recompensó por intentar ser creativo en lugar de ser formulaico. Una experiencia gratificante, disfrutable y admirable desde el punto de vista de diseño.

MultiEnding Heroes está disponible actualmente en la tienda de Steam, al precio super accesible de 5 dólares si son gustosos de apoyar a los desarrolladores locales.
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