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Videojuegos Argentinos: Un combo de demos pixel art que tenés que probar

¿Te da curiosidad el gaming nacional? El desarrollo local no para y hoy te traemos un "combo McPixel", con tres plataformeros y roguelikes en versión demo que la están rompiendo. Ponete el chip de los fichines y descubrí tus próximos juegos favoritos acá.

Videojuegos Argentinos: Un combo de demos pixel art que tenés que probar

Cada vez son más los videojuegos argentinos que recibimos para reseñar a través de nuestro formulario, lo cual es una excelentísima noticia: se están haciendo juegos. Los gordos de nuestra hermosa comunidad están trabajando y desarrollando este bellísimo arte.

Ahora, para nosotros, genera un pequeño problema: hay mucho sobre lo que escribir, y no tantos domingos en el año (además del tiempo que suele llevar jugar bien un juego para reseñarlo apropiadamente). Por eso, hoy vengo con una propuesta un poco distinta: elegí un criterio y junté un par de juegos (en su mayoría, todavía en etapa de Demo) de nuestros forms para agruparlos en un solo combo. Una cajita feliz.

Una excelentísima noticia: se están haciendo juegos. Los gordos de nuestra hermosa comunidad están trabajando y desarrollando este bellísimo arte.

Y, para ser consecuente con mis elecciones en las últimas entregas, la hamburguesa de la fecha es la McPixel. Porque nunca hay suficiente amor al arte del pixel y el 2D.

Empiezo con Keepers of Vyrellia, un juego del estilo “roguelike” y construcción de mazos (a la Slay the Spire), con su propio giro en el diseño y una estética de pixel bi-cromática muy fuerte y marcada.

Desarrollado por Ghost Pixel y utilizando el gran motor de código abierto Godot, Keepers of Vyrellia crea una experiencia verdaderamente desafiante y adictiva. Para quienes no conozcan el género “roguelike deckbuilder”, consiste en ir avanzando escenario por escenario en un mapa creado al azar, hasta llegar al boss final. ¿Cómo se avanza? Se eliminan enemigos usando las cartas de nuestro mazo como habilidades para dañarlos.

Acá entra la mecánica diferencial: en Keepers, importa mucho qué cartas decidís no jugar, porque son las que te van a servir para defenderte durante el turno de los enemigos. De esa forma, los recursos sirven de ambas maneras, para ofensiva y defensa. Una buena idea para expandir el nivel de las decisiones del jugador sin tener que agregar elementos o mecánicas nuevas. Una movida inteligente que hasta los juegos de cartas tradicionales están haciendo en este último tiempo.

Sumado al enganche adictivo que genera este tipo de juegos, la estética de Keepers le da un gran toque final: en una escala bi-cromática de violetas y cyanes, recrea los diseños de enemigos clásicos del gaming de manera pixel-macabra. Una gran experiencia para quemarse el coco una tarde.

Actualmente sigue en demo, y se puede probar gratis desde su página principal.

El siguiente en la lista es Frog Knight, o mi subtítulo “La pequeña ranita que pudo”.

Un tierno plataformero desarrollado por Mechanical Maze, donde controlamos a una valiente rana cuyo objetivo es subir hasta lo más alto del calabozo en el que se encuentra. Por suerte no está sola: tiene su gran espada para ayudarla contra cualquier adversidad que se presente.

A la estrategia clásica de los plataformeros, Frog Knight le agrega su toque único: además de saltar y eventualmente poder rebotar contra las paredes, el juego agrega la función de usar los ataques con tu espada como forma de interactuar con el entorno: por ejemplo, golpeando unas esferas que nos dejan rebotar contra ellas y tener mayor alcance.

Y, aunque parezca superficial, hay un pequeño detalle que le gustará al plataformero viejo con olor a pucho: el rango del rebote varía con el timing del golpe de la espada. Entonces, las posibilidades de alcanzar un lugar o chocar contra un techo depende de medir bien el momento. Un pequeño pero poderoso detalle para dar toques de unicidad a un formato super explorado.

Frog Knight mezcla muy bien el diseño de escenario con la estética pixel-art: una paleta de colores que acompaña, una velocidad motora fluida y placentera, y un sentimiento cozy que convierte a este juego en una gran opción para probar con niños y en ambiente familiar. Además, dato no menor: hay un botón dedicado para hacer croar a la rana. Clave.

La demo de Frog Knight está disponible en Steam, descargalo desde acá.

En tercer y último lugar, quiero hablar de Sawi, The VoidBuster.

Sí, otro plataformero. También desarrollado en Godot por el equipo de Neozetti, Maiine y sp00ka7x. Pero este plataformero tiene algo que ningún otro plataformero reseñado acá tiene: personajes con diálogo y una historia.

¿Por qué lo señalo como algo relevante? Porque la otra cara del mundo de los juegos es, efectivamente, la de contar historias. La posibilidad de crear personajes con vida dentro de un sistema de reglas y de interfaz entre medio-jugador. Sawi tiene eso: una figura que habla, que vive en su mundo, que interactúa con sus otros NPCs de una manera más tradicional.

Sawi, una especie de alien (lagartomorfo, si me preguntan a mí) espacial, trabaja como VoidBuster: se encarga de capturar esferas de vacío (“voids”) y lo logra con ayuda de su recientemente diseñado compañero robótico, ClavY. Al mejor estilo Megaman y Rush o Mario y Yoshi, Sawi y ClavY exploran los distintos mapas plataformeros uniendo esfuerzos y tomando ventaja de todas las habilidades posibles: rebotar en las paredes (de manera ilimitada, lo que le da una verticalidad única al juego en comparación a otros plataformeros), usar a Clavy como plataforma para tener un salto extra o incluso usarlo como vehículo planeador y atravesar de forma horizontal si caer como un piano. En paralelo, a lo largo del recorrido por los mundos y el trabajo para clientes, Sawi comienza a tener una crisis personal. El resto, es historia para que lo prueben.

Sawi, The VoidBuster tiene un tono más caricaturesco que los otros juegos, similar a aquellas experiencias de Crash Bandicoot. Quizás, el que se acerca a esto sin usar diálogo es Go, Slimey, Go!, con su propia reseña, pero se diferencia. Sawi integra su historia/lore dentro de las mecánicas y los porqués y porqué-noes en su universo. La creación cohesiva de un mundo interactivo.

Tres títulos nacionales que todavía están en desarrollo, que me llamaron la atención y que, además de ganarse mi cariño, merecen más atención y soporte de nuestra comunidad.

Su estética, si bien pixel-art, toma un tono distinto al ser utilizado para un ambiente más Sci-Fi en vez de medieval. Así, forma la última punta de esta tríada de demos que comparte estilo de arte pero no sentido estético. La música, aprovechando los sonidos chiptunes, completa esta degustación interactiva.

Sawi, The VoidBuster también tiene su demo disponible en Steam, acá tenes el link.

Tres demos, tres piezas de nuestro combo McPixel: comida, acompañamiento, y bebida. Tres títulos nacionales que todavía están en desarrollo, que me llamaron la atención y que, además de ganarse mi cariño, merecen más atención y soporte de nuestra comunidad. No dejen de probar demos indies, no dejen de extender su feedback y sus experiencias a los creadores. Lo que vivimos al jugar es la big data más importante para los desarrolladores.

Para cerrar, te recordamos que si tenés un proyecto de videojuego, una demo publicada o directamente un título ya disponible, podés contarnos sobre él en este formulario, para que podamos reseñarlo.

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