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Waifus: Guerra y deseo

De los fusiles mormones a las waifus en el frente ucraniano: cómo el anime, la propaganda y el deseo se cruzan en la guerra moderna.

Waifus: Guerra y deseo

A la guerra nunca acuden primero los altos mandos. Los cuerpos de hombres jóvenes que aún no pudieron comenzar a hilvanar sus sueños caen en lejanos campos de batalla. En las trincheras invocan todo tipo de deidades para que acompañen y bendigan sus hazañas, y, sobre todo, atesoran imágenes de dulces figuras curvilíneas abriendo brazos que auguran el regreso a casa. Se transfiguraron primero a través de cartas de amor, luego en fotos dentro de billeteras y relicarios, ahora son calcomanías de waifus que recubren rifles.

¿Qué es una waifu? ¿Es realmente importante hablar de waifus en contextos bélicos? Para mí sí. Vengo a contarles historias de guerra, armas, amor (un poco de porno) y waifus.

“Mr. Robinson, heaven holds a place for those who pray”

Corre el año 1994. En North Salt Lake, Utah nace una empresa de armas llamada Robinson Armament Co. Su fundador Alex J. Robinson es practicante de la religión mormona y opositor activo a las regulaciones federales sobre la tenencia de armas de fuego. Un mes después de los ataques del 11 de septiembre, Robinson y otros miembros de la industria reciben una invitación del 5º Grupo de Fuerzas Especiales del Ejército de los Estados Unidos (grupo orientado al despliegue y ejecución de “misiones doctrinales” siendo, por ejemplo, un par de estas misiones el contraterrorismo y las operaciones de información) para participar del programa SCAR. El objetivo de este programa es diseñar la variante del fusil de propósito especial: una categoría de fusiles tácticos semiautomáticos diseñados para ofrecer mayor precisión y alcance que uno estándar, pero que no llegan a ser tan voluminosos como un fusil de francotirador tradicional. Quieren renovar el famoso M16 que se utiliza desde 1963, pero con un requisito especial: que pueda utilizar munición del enemigo.

Robinson presenta a concurso una variante automática de su Robinson M96. El diseño es aprobado por el programa, pero es finalmente descalificado debido a que no se proporcionaron adaptadores de disparo de fogueo a tiempo. Al proyecto SCAR lo gana la compañía FN Herstal, concediéndosele a ellos el contrato gubernamental de producción del fusil FN Scar. ¡Pero nuestro amigo es un true american dreamer! No se deja doblegar por las inclemencias de la vida y pone en marcha el ensamblaje de su variante. Es por eso que en el año 2006 sale a la luz su más famosa obra: el fusil modular especial XCR Robinson.

En las trincheras invocan todo tipo de deidades para que acompañen y bendigan sus hazañas, y, sobre todo, atesoran imágenes de dulces figuras curvilíneas abriendo brazos que auguran el regreso a casa.

El reconocimiento no llega en ese momento, sino que deben pasar unos 10 o 15 años y dos sucesos: el Conflicto ruso-ucraniano y el advenimiento de la cultura gamer y otaku (odio esta conjunción de conceptos, pero lo uso porque ganó la batalla semiótica, supongo). El XCR Robinson es un fusil fácil de conseguir (esto no es publicidad) y es un dupe económico del FN Scar. Mientras que este último ronda los 4500/5000 USD, nuestro XRCito vale unos módicos 2300 USD. Es en 2022 que la página de Robinson Armament Co. registra un boom de pedidos desde Ucrania; tanto es así que su sistema de ventas colapsa y alegan que “nuestra empresa procesadora de tarjetas de crédito decidió dejar de trabajar con nosotros porque vendimos armas de fuego legalmente a Ucrania”. Este fusil deja de ser un rifle de práctica de garaje y entra en los fríos suelos eslavos.

Pero lo interesante es que los ucranianos no descubrieron al XCR en un catálogo de armas de Wikipedia. Comenzó a aparecer alrededor del 2010 en un par de juegos (Uncharted 4, Eternal Return, etc.), pero una comunidad gamer en particular tuvo (y tiene aún) una singular fijación con el fusil: la comunidad del Girls' Frontline 2: Exilium. Un juego en 3D de estrategia por turnos y disparos de la serie Girls' Frontline desarrollado por la empresa china SUNBORN. Las protagonistas (porque también hay un anime de esto) y personajes jugables de esta saga son las T-Dolls: androides antropomórficos femeninas que podés conseguir en eventos gacha. Cada T-Doll representa y empuña un arma de fuego del mundo real. La favorita de todos, la que se encuentra en el top de cada tier list, es Sharkry. Sharkry es la versión antropomórfica, el gijinka, la waifuzación del XCR Robinson. Esto terminó en la conformación de una comunidad un poco atípica de yanquis mormones, ucranianos y gamers que coleccionan monitas chinas armadas.

¿Qué es una waifu?

Párrafo anterior mencioné un término: waifuzación. Una palabra derivada del maravilloso concepto waifu. ¡WHAT A CONCEPT! ¡POR FIN, VIEJA! ¡WAIFUUUUS, HABLÁ DE LAS WAIFUUUUS! (salta de la silla, rompe un vallado, le pega a un cobani, saca espuma por la boca).

La palabra waifu es un préstamo lingüístico derivado de la palabra inglesa wife, tal como se transcribe en la fonología japonesa. El primer uso registrado de este concepto data del año 2002, en el anime Azumanga Daioh: en una escena un personaje llamado Sr. Kimura se refirió a su esposa con un balbuceo que los espectadores interpretaron como my waifu.  Desde entonces este concepto se usa para denominar a la relación parasocial de una persona con una mujer ficcional. Existe su equivalente masculino que es el concepto husbando (que viene obviamente de husband, no me hagan enojar, usen la cabecita). Este argot del mundillo otaku da nombre al comportamiento que quizá genera más aversión y estigma (el estigma de ser un pajero de mierda, se entiende, ¿no?).

Fubuki de One Punch Man, dibujada por Yusuke Murata: palabras mayores.

Waifus son Bulma de Dragon Ball; Kurisu Makise de Steins Gate; Makima y Power de Chainsaw Man; Nami y Robin de One Piece; Orihime de Bleach; Asuna Yūki de Sword Art Online; Frieren y Fern; Nezuko de Kimetsu No Yaiba; Bocchi de Bocchi the Rock; Marin Kitagawa de My Dress Up Darling, Fubuki de One Punch Man; Chizuru Ichinose de Rent a Girlfriend; Mai Sakurajima de Seishun Buta Yarō; Darkness de KonoSuba; Rem de Re:Zero; Asuka Langley de Neon Genesis Evange... BASTA, SE ENTIENDE. Pero una waifu no debe ser solamente una mujer del anime: Jinx, Tifa Lockhart, Ramona Flowers, Lara Croft, Harley Quinn también son waifus consagradas.

El otaku es un consumidor activo: reinterpreta y se apropia de las obras que consume. Tener una waifu o husbando se considera como uno de los actos de mayor amor por la obra que le gusta. Este amor no siempre tiene una connotación sexual, sino que a veces es algo medio platónico. Un estudio de 2025 publicado en la revista Psychology of Popular Media indicó que las conexiones sexuales con personajes de ficción se suelen correlacionar con la apariencia física, mientras que las emocionales se desarrollan en función de los rasgos de personalidad y la similitud percibida entre el fan y el personaje. Estas aficiones iban a llegar en algún momento a los campos de guerra, ya que los soldados de la actualidad son personas sobre-estimuladas y con acceso a internet, como vos y como yo.

El otaku es un consumidor activo: reinterpreta y se apropia de las obras que consume. Tener una waifu o husbando se considera como uno de los actos de mayor amor por la obra que le gusta.

Pero no es la primera vez en la historia que los soldados dibujan minas ficticias con poca ropa. Hasta te diría que las waifus siempre estuvieron ahí. La Segunda Guerra Mundial se considera la época dorada del Nose Art, una expresión artística que consiste en pintar la trompa de los aviones de guerra. La ilustración realizada variaba según la tripulación, el teatro de operaciones o el tipo de aeronave. Curiosamente el tema más popular y recurrente era la mujer. Las tan amadas y famosas chicas pin-up. Para mí, una gran parte de estas chicas también son waifus, ya que solían ser mujeres ficcionales con las que se establecía una suerte de vínculo idílico sostenido en pensamientos muchas veces libidinosos. Pero la actualidad es más democrática ya que es más fácil dibujar el estilo anime que el estilo pin-up.

El infante de marina estadounidense Randall Sprenger dando los últimos retoques a "Little Gem", en un bombardero B-29 Superfortress en Isley Field, Saipán, febrero de 1945.

El uso de estas chicas buscaba la construcción de un vínculo entre avión y tripulación. Las aeronaves solían ser vistas como “femeninas” y, a veces, como una figura que los cuidaba o protegía. El avión los libraría del peligro del combate y los traería de vuelta a casa sanos y salvos (igual las mujeres no somos aviones, se entiende, mejores palabras se escribieron sobre la cosificación femenina y sus peligros, yo vengo a contar historias).

En la agudización del conflicto ruso-ucraniano las waifus invadieron rifles de asalto, misiles, tanques y demás parafernalia bélica de los combatientes. Varias de sus apariciones poseen un fundamento emocional y otras, a mi modo de ver, son media larperas, digamos que poseen bajo grado simbólico-emocional.

Dakimakura (esas almohadas otakus) de Zero Two, del anime Darling in the Franxx, sobre un BMP-3 ruso.

Sobran los ejemplos. Un comandante de un tanque ruso T-90M que estaba en territorio ucraniano se hizo conocido por llevar dentro de su torreta una figura de Asuna Yūki (una de las protagonistas de Sword Art Online) para invocar a la buena suerte. El indicativo de radio de este comandante es neko: gato en japonés, ya que se cree que los gatos tienen muchas vidas. Se entiende, se entiende.

El ucraniano Yaroslav Halas publicó en Facebook en marzo del 2022 que su División de Artillería de la 128 Brigada de Asalto de Montaña estuvo bombardeando una zona de tropas rusas con panfletos y postales. En uno de los panfletos aparece la monita china y se puede leer un mensaje en un tono muy similar al que usaban en la guerra de Vietnam en la radio de Hanoi Hannah para bajar la moral de los estadounidenses. El texto rojo escrito en ruso dice “Ríndete, salva tu vida y regresa a casa como un héroe”, el texto en blanco continua: “Llama a tu familia y diles: Estoy bien, vivo y a salvo. Me han dado la oportunidad de rendirme y me han dado 5 millones de rublos por ello". Esta metodología se denomina Paper bullets y con esta misma metodología se utilizó de forma sistemática en la II Guerra Mundial, pero los panfletos que le arrojaban a los alemanes en esa época eran salvoconductos de rendición (Passierschein) para instarlos a que depusieran las armas. Ahora se lanzan monitas chinas y memes.

En esta galería hay de todo. Proyectiles rusos pintados a mano con diversas waifus; Mei Aihara, una de las protagonistas del manga/anime yuri Citrus en la culata de lo que parece ser una ametralladora RPK-74 (esta persona sabe lo que hace. Bando ruso); Makima de Chainsaw Man sobre lo que parece un cargador Magpul PMAG de una carabina AK-104 repintada (me gustaría charlar con esta persona, me gusta mucho Chainsaw Man. Bando ruso); Rei Ayanami de Neon Genesis Evangelion debajo de una bandera, parche de tela bordado a máquina industrial con abrojo (la colocación de este parche fue un ejercicio muy consciente y para nada aleatorio, porque solamente los que están un poco mal de la cabeza eligen a Rei por sobre las otras chicas de Evangelion. Bando ucraniano); También una waifu sin nombre que suele venir en un pack genérico de 30/50 stickers hentai (este es medio larpero y degenerado sin trasfondo, ya que esta muchacha no pertenece a alguna saga en particular. Bando ruso).

Por otro lado, en un destacamento ruso que se encuentra en la ciudad Kerch hay un grupo de asalto que se hace llamar “Anime Battalion”. La mayoría de estos reclutas acudieron a la guerra a través de convocatorias en grupos de anime y memes. Llamaron la atención de los medios cuando capturaron un vehículo de combate de infantería estadounidense M2 Bradley. El periodista ruso Dmitry Plotnikov le realizó una entrevista a Stanislav Getmanets, quien estuvo al frente del pelotón durante la hazaña. Me gustaría rescatar que Stanislav termina la nota diciendo más o menos que la guerra es una poronga y que le gustaría escribir libros cuando todo pase.

Stanislav Getmanets condecorado, en el centro.

A girl and a gun

Noura Tafeche es una investigadora y artista visual que creo el concepto Kawayoku: la unión de las palabras japonesas kawaii y bōryoku. El concepto titula su trabajo en donde recopila y problematiza la intersección entre violencia y ternura en la guerra digital contemporánea. Considera al Kawayoku como un dispositivo estético para analizar la violencia dentro del ámbito de la percepción visual y su extensión en línea, y desarrolla cuáles podrían ser las implicaciones políticas en un contexto de ambigüedad semiótica y posverdad. Recopila imágenes de muchos lados, como Reddit y Tumblr, y termina demostrando el método que usan las agencias de inteligencia israelíes para construir perfiles de mujeres soldado hot propagandísticas.

Su archivo reúne alrededor de 32000 imágenes que organiza en varios ejes según el grado de abstracción, propaganda y según su grado de violencia o ternura. Resulta un trabajo asombroso. Su laburo archivológico es impresionante y se puede bucear ahí muchas horas.

Propuesta de Noura Tafeche.

Desde luego, no es la primera vez en la historia e la humanidad en la que se utiliza a la femineidad como un vehículo para movilizar propaganda, deseo y expectativas. El tema es que en la actualidad hay mucho de todo, lo que resulta agotador y genera necrosis simbólica. Aceleración y esas cosas. Pero la separación entre el sujeto mujer y la representación mujer es un incordio sexista de varios siglos. Podría decirte que todo soldado que lleva un sticker de una mona china es pepenazitron3000, pero sería una conclusión que se acoplaría con los análisis de moda.

Una vuelta leí en Twitter: la propaganda de derecha es softporn para retrasados”. Posiblemente lo sea, pero lo relevante es: ¿por qué en pleno siglo XXI muchos partidos políticos te prometen una tetona en leggins cocinando cuando vuelvas del laburo? ¿No es parecido a tener una estampita de una waifu en la culata de un arma, alguien que reciba al soldado cuando vuelva de la guerra?

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